Viernes 06 de Enero de 2023 | Matutina para Adultos | “Esta es la herencia”

Cathy Boone

“Esta es la herencia”

“Esta es la herencia de los siervos de Jehová: su salvación de mí vendrá” (Isaías 54:17).

Su nombre era Cathy Boone, y parecía ser el cadáver de una desamparada más de los tantos que deambulan por los grandes centros urbanos estadounidenses, batallando contra el consumo de drogas. Durante mucho tiempo, Cathy recorrió las calles de Asteria, Oregón, viviendo en la más abyecta pobreza, a pesar de ser la heredera de una fortuna. Murió sin haber reclamado casi un millón de dólares que su madre le había dejado como herencia. Los abogados habían intentado comunicarse con Cathy mediante llamadas telefónicas y correos electrónicos, pero no pudieron dar con su paradero.

Aunque resulta lamentable que una mujer de 49 años haya muerto de esa manera, las palabras de su padre, Jack Spithill, han revoloteado una y otra vez en mi cabeza: “Como era incapaz de comprender sus problemas de salud, me di por vencido con ella debido a su consumo de drogas. No debí haberlo hecho”.

¿Cuántos nos hemos dado por vencidos al lidiar con otras personas? Ya sea en el ámbito familiar, laboral, social o eclesiástico, cuando de las personas se trata, rendirnos no debería ser una opción. Lo mejor que podríamos hacer es ponernos en el lugar del otro, puesto que así estaríamos más dispuestos a solidarizarnos con la tragedia ajena. Pablo escribió a los gálatas: “Hermanos, si alguno es sorprendido en alguna falta, ustedes, que son espirituales, restáurenlo con espíritu de mansedumbre. Piensa en ti mismo” (Gál. 6:1, RVC). Son muchos los que viven sumergidos en la indigencia espiritual porque no hemos sabido tratarlos con “mansedumbre”. La palabra griega usada por el apóstol y que ha sido traducida como “mansedumbre”, “denota lo que es dulce y agradable”.4

¿Por qué se nos hace tan difícil tratar a la gente con esa mansedumbre? Porque muchas veces confundimos dicha virtud con un mero acto de cortesía, que suele colindar con lo hipócrita. Pero la mansedumbre que necesitamos para seguir tratando de que la gente conozca la herencia que tiene en Cristo viene de arriba, es uno de los frutos del Espíritu Santo (ver Gál. 5:23). Por eso, seamos espirituales.

Al iniciar este día, pidámosle a Dios la capacidad de no rendirnos, que no quede en nosotros ese sentimiento de culpa que nubla al padre de Cathy. Digámosles a los demás: “Esta es la herencia de los siervos de Jehová: su salvación de mí vendrá” (Isa. 54:17).

4 Friedrich Haucky Seigfried Schulz, “Praus, prautes”, eds. Gerhard Kittel Geoffrey VV. Bromiley y Gerhard Friedrich; Theological Dictionary oftheXeic Testament (Grand Rapids; Michigan: EerdmanS; 1964), p. 645.

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