Domingo 08 de Mayo de 2022 | Matutina para Jóvenes | Un camino de paz

Un camino de paz

«El sacerdote les respondió: “Id en paz: delante de Jehová está el camino en que andáis”». Jueces 18: 6 RV95

Tenía catorce años cuando acepté a Cristo como mi Salvador personal y fui bautizado. Llegar a la iglesia a tan corta edad fue un regalo del cielo. Poco a poco fui conociendo una nueva forma de vivir y ver el mundo, así como una nueva manera de hacer las cosas. Pero sin duda lo más valioso para mí fue encontrar un inmenso grupo de jóvenes en la iglesia con quienes pude aprender rápidamente los principios y las normas de la iglesia. El grupo de amigos que forjamos cuando apenas comenzaba a dar mis primeros pasos en el cristianismo fue muy importante en mi consolidación como creyente.

Había una joven muy especial, a quienes todos apreciábamos en gran manera por su dulzura y por su belleza física. Era la más pequeña del grupo, así la habíamos apodado, y por eso la cuidábamos entre todos. También recuerdo los consejos de Andrés Zurique. Aquel ancianito siempre nos miraba por encima de sus anteojos y nos decía:

—Si quieren llegar a viejos como yo siendo cristianos, nunca se les dé por casarse con una persona que no sea de la iglesia. La biblia dice que eso es un yugo desigual.

Crecimos en la iglesia y nos hicimos hombres y mujeres, así que había llegado el momento de tomar diferentes rumbos. Después de varios años en la universidad regresé a mi iglesia durante unas vacaciones. Ya el viejito consejero no estaba, había descansado en el Señor, pero él no era el único que faltaba, tampoco estaba «la pequeña», pues se había casado con un hombre que no era cristiano, y él no le permitía asistir a la iglesia.

Muchos años después visité un almacén con mi esposa. Cuando miré los ojos de la dama que nos atendió supe quién era inmediatamente. Era «la pequeña», nuestra niña consentida en la iglesia. Ella nos reconoció casi de inmediato. Aunque conservaba la misma dulzura de niña, en su rostro se veían las marcas de una profunda tristeza. Nos habló de sus luchas y sufrimientos. Nos compartió su dolor de no poder asistir a la iglesia. Reconoció que su mayor error en la vida fue desviarse del camino.

—No encontré paz en el camino que escogí —confesó.

En las palabras del versículo de hoy dice que la paz solo se encuentra cuando escogemos el camino del Señor. Apreciado joven, estás en la época donde tomarás las decisiones más importantes de tu vida: qué estudiarás, con quién te casarás y a quién servirás. Al momento de elegir recuerda el mensaje de @Dios para ti: «Solo en mis caminos hallarás la paz».

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