Domingo 26 de Marzo de 2023 | Matutina para Mujeres | El llamado de Gedeón

El llamado de Gedeón

“No te preocupes —le contestó el Señor—. No tengas miedo; no morirás”. Jueces 6:23, NTV.

“Estas bondadosas palabras fueron dichas por el mismo compasivo Salvador que dijo a los tentados discípulos en el tempestuoso mar: “Yo soy, no temáis”; Aquel que apareció a los afligidos en el aposento alto habló idénticas palabras dirigidas a Gedeón: “Paz a ti”. El mismo Jesús que caminó humildemente como un hombre entre los hijos de los hombres, vino a su pueblo de la antigüedad para aconsejarlo y dirigirlo, para darle órdenes, para animarlo y reprenderlo” (2CBA, p. 997).

Analicemos las circunstancias del llamado de Gedeón.

Gedeón estaba solo, apartado. Dios a menudo se manifiesta a su pueblo cuando está fuera del ruido y la prisa de este mundo. El silencio y la soledad son amigos de la comunión con Dios. Gedeón estaba trabajando. De trillar trigo fue llamado a trillar a los madianitas. Los ángeles buscan personas activas, ocupadas en trabajos honrados, porque Dios no puede usar haraganes en su causa. Nos ponemos en el camino de las visitas divinas cuando nos empleamos en trabajos honestos. Gedeón estaba en una situación crítica, escondido de los madianitas, prácticamente enterrado vivo. El día de mayor dificultad es el tiempo perfecto para que Dios traiga alivio y salvación. Algunas veces Dios permite que pases aparentemente inadvertida; pero si realizas fielmente tu deber, por humilde que sea tu cargo, a su debido tiempo te confiará mayores responsabilidades. Cuando escoges trabajar con Dios, él actúa en tu beneficio y alcanza grandes logros en tu favor.

Gedeón no tenía suficiente fe. Reclamaba las victorias del pasado y culpó a Dios de la persecución de los madianitas. Dios no se limita a usar a las personas de grandes talentos sino a las que pueda usar mejor. Gedeón era humilde. Manifiesta humildad al reconocer que su familia es una de las más pequeñas y débiles (Jue. 6:15). Dios a menudo llama a realizar grandes empresas a personas que se consideran pequeñas a sus propios ojos. Dios se deleita en hacer avanzar a los humildes y modestos. Gedeón era generoso en sus ofrendas. A pesar de que Israel estaba sumido en una total pobreza y hambruna, este fiel siervo ofreció a su huésped un cabrito asado y panes hechos con unos 22 litros de harina (Jue. 6:19).

Gedeón edificó un altar a Dios. Mientras más nos acercamos a Dios, más clara es nuestra condición y un sentido de adoración nos embarga.

Hay un mensaje especial para ti:  Miércoles 27 de Abril de 2022 | Matutina para Mujeres | ¡Estás loca!
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