Un matrimonio feliz – 21 de febrero
Génesis 24.
No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que le obedezcáis en sus concupiscencias.Romanos 6:12.
Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.1 Corintios 13:1.
Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.Mateo 13:44.
Y los hombres se maravillaron diciendo: ¿Qué hombre es este, que aun los vientos y el mar le obedecen?Mateo 8:27.
Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley. Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él.1 Juan 3:4, 5.
Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más.Isaías 45:22.