Jueves 17 de Febrero de 2022 | Matutina para Jóvenes | Mi refugio y mi castillo

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Mi refugio y mi castillo

«Tú eres mi refugio, mi castillo, ¡mi Dios, en quien confío!». Salmo 91: 2

El Salmo 91 es uno de los capítulos más conocidos de toda la Biblia. Esto no debiera sorprendernos, pues trata sobre uno de los temas que más necesitamos: protección y seguridad. En el verso 2 se nos invita a decirle al Señor: «Tú eres mi refugio, mi castillo, ¡mi Dios, en quien confío!». ¿Y qué pasa después que nos acogemos a la protección divina? Fíjate lo que dice el Salmo a continuación.

«Solo él puede librarte»: Eso no significa que no enfrentarás problemas, sino que cuando quedes atrapado en las deudas, los miedos y las tentaciones, él puede librarte. Puede ser que mañana caigas, pero Dios vendrá en tu auxilio y estará dispuesto a pelear para rescatarte a ti y a tu familia.

«De trampas ocultas y plagas mortales»: El salmista utiliza la metáfora de las trampas que colocaban los cazadores de su época. Pero «trampas» también puede referirse a un estado emocional: puedes quedar atrapado en un estado de pavor, de miedo incontrolable, de terror, de pánico por algo inesperado, que se te presenta cuando no lo esperabas. Las «plagas mortales» pueden ser circunstancias externas, como la pandemia del Coronavirus o cualquier desgracia que venga después. Dios nos ofrece liberación de todo eso y el resto del Salmo 91 menciona tres circunstancias en las que tú puedes reclamar la salvación y la protección que solo vienen de Dios:

1.Si has hecho del Señor tu refugio y lugar de protección (vers. 9): Estas expresiones no aluden a una relación esporádica con Dios, sino que transmiten la idea de vivir con Dios, de estar siempre a su lado. ¿Cómo puedo lograr esto? Por medio de una comunión diaria con Jesús. Cada día, al estudiar su Palabra y buscarlo en oración, lo estás escogiendo como tu refugio y morada.

2.Si lo amas (vers. 14): Amar a una persona implica darle preferencia y prioridad. El amor verdadero es más que un sentimiento que calienta nuestro interior. Es un compromiso, una decisión.

3.Si lo conoces (vers. 14): Conocer a Dios es más que adquirir información con respecto a él, es una experiencia que hemos de vivir cada día.

Hoy @Dios te invita a refugiarte en él, a caminar con él cada día. Esa es la mejor póliza de seguro que podemos adquirir hoy. Hazlo tu esperanza y tu castillo. Deposita toda tu confianza en él.

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