Jueves 22 de Diciembre de 2022 | Matutina para Adolescentes | Muere Dwight Moody

Muere Dwight Moody

“Ustedes son mis testigos –afirma el Señor–, sonmis siervos escogidos…” (Isaías 43:10, NVI).

El 22 de diciembre de 1899, murió uno de los más grandes evangelistas cristianos de la historia de los Estados Unidos. Dwight Moody fue un hombre inusual. Con tan solo 17 años fue a trabajar a la zapatería de su tío en Boston, y sorprendió a todos con su habilidad única para vender zapatos. De hecho, pronto superó a todos los demás vendedores de la tienda juntos. En los días tranquilos, salía a la calle y convencía a los transeúntes para que entraran en el local.

Se convirtió a los 18 años, gracias a un maestro de escuela dominical que entró un día en la tienda y le preguntó si quería entregar su corazón a Jesús. Así de simple. En la década de 1860, Dwight Moody, que ya tenía más de veinte años, se trasladó a Chicago y se dedicó a tiempo completo a la predicación. Cientos de miles de personas acudieron a escucharlo en los grandes salones y estadios de la época, y decenas de miles entregaron sus corazones a Jesús mientras lo escuchaban predicar. Además, se hizo famoso por haber fundado el Instituto Bíblico Moody.

Dwight era conocido por sus inusuales métodos de testificación. En un momento dado, hizo la promesa de que testificaría por Dios sin importar el costo. De hecho, determinó que no descansaría al final de cada día a menos que pudiera decir que había hablado con alguien acerca de la salvación. Una noche, Dwight estaba ya acostado cuando se dio cuenta de que, ese día, no había testificado personalmente a nadie sobre la salvación. Sin titubear, se levantó de un salto, se puso las botas y salió a la noche para cumplir su promesa. Inmediatamente, vio a un hombre de pie bajo un farol. Sin dudarlo, Dwight se acercó y le hizo la pregunta más importante: “¿Ha sido usted salvado por la sangre de Jesús?” Solo entonces, miró hacia abajo y se dio cuenta de que no se había vestido adecuadamente. ¡Estaba en la calle, a medianoche, parado bajo un farol, vestido con poco más que su ropa interior de piernas largas! Sin embargo, el incidente cambió la vida del otro hombre. Años más tarde, este se presentó a Dwight Moody en una cruzada evangelizadora y le habló de la impresión permanente que le había causado aquella visita de medianoche: “Si usted había hecho eso por mí en ropa interior, sin retener nada por Jesús, sentí que no podía hacer menos”.

Tal fue el impacto que la vida de Dwight Moody causo en otros. Fue un increíble testigo de Jesús y, como muchos otros, una fuerza imparable para la causa de Cristo.

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