Lunes 06 de Junio de 2022 | Matutina para Menores | Un mensaje especial

Un mensaje especial

“¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo?” (1 Corintios 6:19 p.p., NVI).

Hace unos 150 años, un día como hoy, Dios envió un mensaje a través de su profetisa Elena de White. Seguramente ya has oído cómo Dios le dio mensajes que hacen más claras aún las verdades que están en la Biblia. Pero el mensaje que Dios mostró a Elena el 6 de junio de 1863 está relacionado con algo a lo que la gente no daba mucha importancia: la salud.

¿Sabes? Mucha gente estaba convencida de algunas cosas que hoy nos parecerían una locura. Por ejemplo, la mayoría creía que fumar era bueno para la salud, y que ¡purificaba los pulmones! También creía que comer mucha carne era la mejor alimentación que podían tener. No acostumbraban a dejar la luz y el aire entrar a las habitaciones, especialmente de los enfermos. Cuando Dios le mostró a Elena cómo él quería que cuidáramos nuestros cuerpos, los mensajes que ella recibió le sonaban muy raros.

Dios le mostró a Elena que las bebidas estimulantes como el té y el café, así como el tabaco y las comidas con muchas especias, no eran buenas para nuestro organismo. Le habló de la importancia de que nuestro alimento sea lo más parecido posible a la comida de Adán y Eva, y de que tratáramos de evitar la carne. Y también le habló de cuán importante es mantener el cuerpo, la vestimenta y la casa limpios. El Señor le mostró cuán importante es lo que pensamos y cómo afecta a nuestra salud.

Elena se sorprendió, y no le gustó todo lo que vio. En especial, a ella le gustaba mucho comer carne, y tuvo que pasar algunos momentos sin comer nada, hasta que tuvo suficiente hambre como para comer verduras. Al principio, ¡le parecieron horribles! Pero decidió obedecer a Dios siempre, no solo en lo que a ella le agradaba. Finalmente, se acostumbró y empezó a disfrutar de los ricos y variados platos que se pueden cocinar con ellas.

Tal vez, hay algunas cosas que a ti no te gustan. Si prefieres las golosinas en vez de las frutas, o una hamburguesa en vez de un guiso de lentejas y papas, puede ser difícil cambiar. Pero Dios sabe qué es lo mejor para nosotros, y tanto se ocupa de nosotros que, hace muchos años, dio una visión exclusiva para enseñarnos cómo cuidar mejor nuestro cuerpo, el templo del Espíritu Santo. Te invito hoy a obedecer a tu Creador, así como lo hizo Elena.

Cinthya

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