Martes 04 de Enero de 2022 | Matutina para Jóvenes | ¿Quién le puso el nombre a Dios?

¿Quién le puso el nombre a Dios?

«Y el nombre que Adán dio a los seres vivientes, ese es su nombre».

Génesis 2:19, RV95

Dios me ha bendecido con cuatro hijas preciosas. Una de las tareas que más disfruté previo al nacimiento fue la de escoger un nombre para cada una de ellas. Inicialmente decidí combinar el primer nombre de mis dos mejores amigos, pues pensaba que sería un varón, pero un estudio de ultrasonido mostró que sería una niña, así que nos decidimos por Paola Andrea.

Un día, cuando tenía ocho años, Paola me dijo que después de ha­ber comparado su nombre con el de sus hermanas, había llegado a la conclusión de que no le gustaba y quería cambiárselo. ¡Imagínate mi sorpresa! Después de insistir, decidí ir a la oficina del registro civil y averiguar cuál era el procedimiento correcto para hacer el cambio. Era sencillo, solo había que pagar una pequeña suma de dinero y llevar el nombre nuevo. Así que invité a Paola a que me acompañara a hacer el trámite.

En el camino me preguntó qué nombre nuevo le daría. Le dije que ya había hecho mi tarea al ponerle el nombre original y dado que ella era quien deseaba el cambio, entonces ella debía elegirlo.

—Si le pusiste nombre a mis hermanas, debes ponerme uno a mí también.

¡No me esperaba esa respuesta!

—Bueno —le dije—, ya te asigné uno igual que a ellas, y como no te gusta debes elegir uno nuevo ahora.

Se negó rotundamente.

—Tú eres mi papá y debes ponerme un nombre.

Así que le propuse «Dolores». Escandalizada, me preguntó el porqué de ese nombre. Le dije que Dolores le quedaría bien, porque se estaba quejando demasiado. ¿Sabes qué paso? Decidió quedarse con su nombre original y hoy se siente orgullosa de llamarse Paola Andrea.

Ponerle nombre a un recién nacido es tarea de quienes le anteceden, especialmente los progenitores. También es una señal clara e inequí­voca que indica jerarquía y autoridad de quien pone el nombre sobre quien lo recibe. Por eso, Dios presentó ante Adán todos los animales de la tierra para que les pusiera nombre y por eso es Dios quien nos ofrece un nombre nuevo a ti y a mí. Y a Dios, ¿quién le puso el nombre? Bueno, nadie le pudo poner nombre a Dios, porque la Biblia dice que él es eterno y esa palabra significa «perpetuo, que no tiene ni principio ni fin» (ver Salmo 90:2). ¡El @Dios eterno es nuestro amigo y Salvador! Comencemos el día pidiendo su dirección.

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