Martes 05 de Julio de 2022 | Matutina para Jóvenes | Una iglesia sana

Una iglesia sana

«Esta dijo a su señora: “Si rogara mi señor al profeta que está en Samaria, él lo sanaría de su lepra”». 2 Reyes 5: 3, RV95

Elena G. de White dice algo de esta niña que entraña una gran lección para nosotros hoy como cristianos: «Aunque esclava, y muy lejos de su hogar, esa niña fue uno de los testigos de Dios, y cumplió inconscientemente el propósito para el cual Dios había escogido a Israel como su pueblo. Mientras servía en aquel hogar pagano, sintió lástima de su amo; y recordando los admirables milagros de curación realizados por intermedio de Eliseo, dijo a su señora: “Si rogara mi señor al profeta que está en Samaria, él lo sanaría de su lepra”. Sabía que el poder del cielo acompañaba a Eliseo, y creía que Naamán podría ser curado por dicho poder» (Profetas y reyes, pp. 165, 166).

La niña sabía que el profeta representaba al Altísimo y que el Señor lo respaldaba con su poder. Conocía el poder de ese hombre de Dios y tenía seguridad y confianza en lo que podía hacer. Pienso que esa niña hoy representa al ejército de jóvenes con que cuenta la iglesia, y el profeta sería el equivalente moderno a la iglesia. Permíteme explicarte mejor esta comparación un tanto extraña. La Iglesia, en su profunda preocupación por la necesidad humana de salud, ha desarrollado un sistema mundial para el cuidado de la salud cuyo objetivo es la curación del cuerpo y el progreso del bienestar físico, mental y espiritual de la persona. El Ministerio de Salud promueve el estilo de vida saludable dado por Dios como un medio para presentar a otros el evangelio. Para cumplir con ese propósito, la iglesia cuenta con 227 hospitales y sanatorios, 673 clínicas y dispensarios, todo esto gestionado por 143.916 empleados en el área de la salud.

Estoy seguro de que para cuando leas esto los números ya habrán aumentado, porque día a día nuestra gente se está preparando en las 6.621 escuelas de primaria, en los 2.713 colegios de secundaria y en las 116 universidades que maneja nuestra iglesia.

Ahora bien, para que las personas conozcan y puedan obtener el máximo provecho de los ministerios de nuestra iglesia se necesitan personas como tú y como yo que, al igual que la niña del relato de Naamán, vayan y cuenten a otros que Dios está obrando a través de nuestra iglesia.

Hoy más que nunca @Dios necesita que la juventud sea consciente de lo que tiene su iglesia, que crea en lo que Dios puede hacer a través de ella y que salga a decirle al mundo dónde ir a buscar ayuda y sanidad.

Hay un mensaje especial para ti en la  Matutina para jóvenes 04 de febrero de 2021
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