Matutina para Mujeres, Viernes 23 de Abril de 2021

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Alabanza a la mujer ejemplar: va en busca de lana y lino

“Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? […] Ella busca la lana y el lino, y trabaja gustosamente con sus manos” (Prov. 31:10, 13, RVR 95).

El lino procede de una planta cuyo nombre técnico es Linus usitatissimun, que quiere decir “utilísimo”. En la época de los faraones, así como en la Edad Media, el Renacimiento y finalmente durante la Revolución Industrial, el lino se usó para confeccionar prendas de vestir, man­telería y alfombras, que eran consideradas elegantes, finas y suntuosas. En la actualidad, se ha intentado crear un sustituto sintético de esta preciada tela a través de la tecnología, pero todos los intentos han sido infructuosos. El lino sigue siendo una tela de las más finas y elegantes que existen.

El lino es una combinación natural de diferentes fibras que lo hacen único, incomparable y muy preciado. Hay registros históricos que demuestran que una prenda confeccionada con lino puede tener más de cien años de durabi­lidad. Por otro lado, la lana es un producto extraído principalmente de la piel de la oveja; con ella se confeccionan prendas de vestir que protegen del frío. 

La lana y el lino son símbolos de durabilidad y elegancia, así como de ca­pacidad de dar calor. La mujer de alabanza es aquella que atesora en su perso­nalidad estas tres cualidades. 

Durabilidad. Sus valores permanecen inalterables en medio de una socie­dad donde nada es permanente y todo se mueve de acuerdo al deseo de pocos. 

Elegancia. La mujer digna de alabanza viste con elegancia basada en la sencillez y la modestia; no se deja llevar por las demandas de modas capri­chosas; porta con autoestima y buen gusto su indumentaria, poniendo en evidencia su condición de hija de Dios. 

Su presencia irradia calidez. Los que la rodean se sienten acogidos y có­modos, pues en todas sus actitudes se ven destellos del carácter de su Creador. 

El hogar de una mujer conforme al corazón de Dios sobresale entre los de más por la delicadeza con que lo embellece. Este tipo de mujer usa sus ma­nos de forma prolija, creando un ambiente donde desean estar, no solo los que viven en él, sino también los que observan desde afuera o los que lo visitan ocasionalmente. 

Recuerda: tú eres hija de Dios y tu hogar debe ser un lugar que muestre al mundo un anticipo del cielo. Trabaja por eso; Dios es tu ayudador incon­dicional.

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