Seamos puros como Cristo – 4 de enero
Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.1 Juan 3:3. Cristo elevará y refinará la mente del hombre, purificándola de toda escoria, a fin de que pueda apreciar el amor incomparable.—General Conference Bulletin, 99, 100 (1899).

