El poder del evangelio – 29 de junio
Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.2 Corintios 4:6.
Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.2 Corintios 4:6.
Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.Efesios 4:32.
Tales son las sendas de todo el que es dado a la codicia, la cual quita la vida de sus poseedores.Proverbios 1:19.
Oyó Abrahán mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.Génesis 26:5.
Pasó la siega, terminó el verano, y nosotros no hemos sido salvos.Jeremías 8:20.
Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios.1 Juan 3:1.
Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia.Apocalipsis 13:3.