Viernes 23 de Diciembre de 2022 | Matutina para Jóvenes | Pedir con fe

Pedir con fe

«Por eso les digo que todo lo que ustedes pidan en oración, crean que ya lo han conseguido, y lo recibirán». Marcos 11: 24

Este pasaje de las Escrituras nos presenta la forma como actúa la fe en conjunción con la oración: cuando oras, debes tener la seguridad de que lo que estás pidiendo te será dado. Para poder entender mejor lo que Jesús está diciendo, revisemos por un instante la definición por excelencia de la fe: «Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve» (Hebreos 11: 1, NVI; la cursiva es nuestra). Esa palabra que he resaltado, garantía, literalmente significa «título o papel legal».

Elena G. de White lo explica de la siguiente manera: «La fe verdadera demanda la bendición prometida y se aferra a ella antes de saberla realizada y de sentirla. Debemos elevar nuestras peticiones al Lugar Santísimo con una fe que dé por recibidos los prometidos beneficios y los considere ya suyos. Hemos de creer, pues, que recibiremos la bendición, porque nuestra fe ya se apropió de ella, y, según la Palabra, es nuestra. “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá” (Marcos 11: 24). Esto es fe sincera y pura: “creer que recibiremos la bendición aun antes de recibirla en realidad” » (Primeros escritos, p. 103).

Ahora bien, para desarrollar esa seguridad que nos permite apropiarnos, o tener la seguridad de que recibiremos lo que pedimos, necesitamos pasar tiempo en oración y también conocer al Dios al que elevamos nuestras oraciones. También se requiere de paciencia, pues el hecho de que Dios nos conteste las oraciones no significa necesariamente que debe contestarlas en el acto. Lamentablemente vivimos en la generación del medio minuto. Por eso muchos oramos: «Padre, respóndeme enseguida lo que te estoy pidiendo, solo tengo un minuto y, si no puedes responderme en ese tiempo, mejor olvídalo». Pero no funciona así con Dios. La seguridad de que recibiremos lo prometido se fundamenta en conocer el carácter amante de Dios y desarrollar la paciencia para permitirle contestar cuando él entienda que es el mejor momento.

¿Cuál es tu petición en este día? Preséntala a @Dios con fe y con paciencia y recibirás lo que pides. El Dios que entregó a su Hijo por ti te dice en este día: «Ven a mí en oración y con fe, y recibirás lo que pides, conforme a mi voluntad».

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