Domingo 01 de Mayo de 2022 | Matutina para Menores | ¡Haré lo que quiera!

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¡Haré lo que quiera!

“Haré todo lo que quiero” (Isaías 46:10 u.p.).

Es frecuente ver en lugares donde ronda “la tentación” (kioscos con golosinas, jugueterías repletas de objetos anhelados) niños que patalean y dicen desafiantes: “¡Quiero esto!” Queda feo, ¿verdad? Otras veces vemos en la escuela niños que piensan que pueden hacer lo que quieren: no obedecen las normas de convivencia, ni respetan los turnos en los juegos de educación física, o copian en una prueba.

“Voy a hacer lo que quiera”, es una frase asociada generalmente a algo no permitido. Casi podemos escuchar un eco caprichoso, si lo dice una persona, de la edad que sea.

Pero, observa el versículo. ¿Quién habla? Si lees desde el versículo nueve, verás que se completa la idea. Dios es quien habla y nos llama a reflexionar sobre las cosas pasadas. Y añade que él está detrás de esos acontecimientos porque es Dios, quien anuncia el porvenir desde el principio. ¿Te das cuenta? Cada cosa que sucedió en estos 6.000 años desde la creación del mundo, Dios la sabía de antemano.

¿Qué piensas acerca de que todas las cosas estén bajo el control divino? ¿Te agrada? ¿Te da seguridad? ¿Puedes transitar tranquilo y en obediencia cada día sabiendo que Dios es el que te dirige? ¡Claro que sí! Es nuestra única certeza y lo que nos da confianza para enfrentar cada situación que se presente, especialmente en los momentos de adversidad. Recordemos algunos pocos de los tantos casos bíblicos. Veremos cómo Dios intervino en defensa de su pueblo, desde el Génesis hasta el Apocalipsis. Delante del Mar Rojo, rodeados a los costados por montañas y con los egipcios persiguiéndolos, ¡Dios abrió las aguas, y los israelitas pasaron en seco! Una mujer ayudadora de los pobres se enfermó y murió; pero Dios quitó la tristeza de los necesitados y resucitó a Dorcas.

Diez leprosos acudieron a Jesús con su cuerpo destrozado por la enfermedad, y él les dijo que fueran al sacerdote y mostraran que estaban curados… ¡y lo estaban! Los israelitas necesitaban un poco más tiempo con luz para ganar la batalla, ¡y el sol se detuvo en Gabaón!

Toda una noche pescando y ni un pez en la barca. A pleno rayo del sol aquella mañana, Jesús les dijo a los discípulos que vuelvan a echar la red… ¡y salió repleta! ¿Quieres milagros en tu vida? Deja a Dios hacer su voluntad en ti.

Mirta

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