Domingo 11 de Diciembre de 2022 | Matutina para Jóvenes | «Fortalece nuestras manos»

«Fortalece nuestras manos»

«En realidad, lo que pretendían era asustarnos. Pensaban desanimarnos, para que no termináramos la obra. Y ahora, Señor, ¡fortalece mis manos!». Nehemías 6: 9, NVI

Como habrás notado, he querido dedicar un espacio en este último mes del año a la planificación del año que se aproxima. Eso implica que frente a nosotros se presentan grandes desafíos y también oportunidades. ¿Qué hacer, y dónde encontrar seguridad? Hay una experiencia en la Biblia que nos puede ayudar a hacerle frente a la vida, a lo que viene. Es la experiencia de un líder que tenía una tarea descomunal frente a sí y, en ocasiones, los desafíos, los enemigos y los contratiempos parecían demasiado grandes como para poder superarlos. Me refiero a Nehemías.

Probablemente tan famosos como Nehemías mismo son sus tres adversarios: Sambalat, Tobías y Gesem. Ellos se burlaban de su visión, criticaban sin piedad al pueblo e hicieron esfuerzos ingentes para desanimarlo. Cuando eso no les dio resultado, decidieron cambiar de táctica, buscaron la manera de hacerle daño, trataron de distraerlos de la tarea que debían desarrollar, iniciaron una campaña de desprestigio sistemática, tergiversaron cada motivo, lo acusaron de tener agendas ocultas, atacaron el carácter del líder y esparcieron rumores infundados para minar su autoridad. Con todo eso lograron llevar a Nehemías a un punto de agotamiento físico, cansancio mental y al borde de la desesperación.

En un momento tan crítico este hombre encontró alivio en un recurso que está disponible para nosotros hoy. Al fin y al cabo, en cada una de sus crisis de liderazgo había salido adelante de la misma manera. Cuando supo la condición de su pueblo, oró (Nehemías 1: 5-11). Cuando estar triste frente al rey podía significar la muerte, oró (2: 4). Cuando inició la muralla, superó los ataques de Sambalat orando (4: 4, 5). Y ahora, al borde del quebrantamiento, oró nuevamente.

La oración de Nehemías fue: «Fortalece mis manos» y esa ha de ser nuestra oración hoy, porque si Dios te colocó donde hoy estás, entonces lo mejor siempre será pedirle que nos fortalezca y nos ayude a terminar lo que él nos ha encomendado.

¿Qué pasó con Nehemías? Terminó de reconstruir el muro en 52 días (Nehemías 6: 15). Cuando tus fuerzas se estén agotando, no desistas. @Dios te dice al iniciar este día: «Yo puedo fortalecer tus manos para que continúes dando lo mejor de ti».

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