Domingo 13 de Marzo de 2022 | Matutina para Jóvenes | Intercambio increíble

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Intercambio increíble

«Cristo nunca pecó. Pero Dios lo trató como si hubiera pecado, para declararnos inocentes por medio de Cristo». 2 Corintios 5: 20, TLA

Recuerdo con mucha emoción el día que recibí el mejor regalo durante mi niñez: un trompo de colores que mi madre me trajo de Venezuela. Por supuesto, ella compró uno para mí y otro para mi hermano. Era un juguete espectacular, porque podías ponerlo a girar en el suelo o en el aire, colgándolo de la cuerda que lo acompañaba. Pronto aquellos trompos se convirtieron en la sensación del barrio. Todos los niños de nuestra cuadra venían a verlos girar. Bailaban de manera armoniosa y silenciosa. Tenían puntas de aluminio los que le permitían desplazarse en el suelo graciosamente. Me sentía privilegiado, pero al parecer mi hermano no tanto.

Un día, cuando regresó a casa después de terminar de jugar no trajo el trompo de vuelta, así que mi madre le preguntó dónde estaba. Fue entonces cuando él nos sorprendió a todos: había hecho un trueque con un muchachito de otro barrio, mi hermano le había dado el trompo a cambio de un escarabajo cornudo negro. A mami casi le dio un infarto y aunque trató de obligarlo a deshacer el negocio, mi hermano se negó rotundamente, porque él estaba satisfecho con la transacción. Se sentía ganador. Mi madre quedó perpleja y solo dijo:

—Este muchacho o es tonto o es loco, porque dio un juguete costoso por un insecto sin valor y horripilante.

¿Qué piensas tú de ese cambio? Tal vez pensaste de inmediato: «Así son los niños, no conocen el valor de las cosas». Pero, ¿cuántas veces no hemos cambiado nosotros, siendo ya grandes y con capacidad de razonar, las bendiciones de Dios, su perdón y su gracia por «insectos sin valor y horripilantes»? Tal vez en tu caso sea el insecto de la inseguridad, o el insecto de los pensamientos impuros, o el insecto de la duda. La mayoría de nosotros somos niños espirituales, que no conocemos el verdadero valor de la salvación.

Por supuesto, hay otro intercambio increíble que la Biblia presenta: Dios tomó la vida santa y perfecta de su Hijo y la cambió por nuestra vida llena de pecados. Ese cambio es producto del amor divino hacia la raza humana y hoy @Dios te dice: «Ven a mí y realizaré el intercambio más asombroso que puedes imaginarte. Cambiaré tu miedo por fe; tus pecados, por perdón; y tu inseguridad, por esperanza». ¡Es el mejor intercambio!

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