Domingo 29 de Mayo de 2022 | Matutina para Jóvenes | El fruto del Espíritu

El fruto del Espíritu

«Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz». Gálatas 5:22, RV95

Elena G. de White usa la expresión «la mayor de todas nuestras necesidades» para referirse: a la fe, la divina gracia y a familias convertidas. Pero también para señalar la necesidad del Espíritu Santo, solo que en este último caso hay una marcada diferencia: «La mayor y más urgente de todas nuestras necesidades es la de un reavivamiento de la verdadera piedad en nuestro medio. Procurarlo debiera ser nuestra primera obra. No es que Dios no quiera derramar su bendición sobre sus hijos sino que nosotros no estamos listos para recibirla. Dios está más dispuesto a dar su Espíritu santo a su pueblo que los padres, regalos a sus hijos» (Mensajes selectos, t. 1, p. 141; la cursiva es nuestra).

Cuando se describe la labor del Espíritu en esa cita completa se mencionan varias tareas que debe llevar a cabo en la vida de los creyentes: un reavivamiento y una reforma bajo su ministración, una renovación de la vida espiritual, una vivificación de las facultades de la mente y del corazón, una resurrección de la muerte espiritual, un cambio en las ideas y teorías en los hábitos y prácticas producirá los buenos frutos de justicia.

Sin la obra del Espíritu Santo estamos perdidos: «Cristo vive en sus representantes mediante el Espíritu de verdad» (Review and Herald, 4 de abril de 1893). Esta aseveración es asombrosa: «El Espíritu iba a ser dado como agente regenerador, y sin esto el sacrificio de Cristo habría sido inútil. El poder del mal se había estado fortaleciendo durante siglos, y la sumisión de los hombres a este cautiverio satánico era asombrosa. El pecado podía ser resistido y vencido únicamente por la poderosa intervención de la tercera persona de la Divinidad, que iba a venir no con energía modificada, sino en la plenitud del poder divino. El Espíritu es el que hace eficaz lo que ha sido realizado por el Redentor del mundo» (El Deseado de todas las gentes, pp. 640, 641; la cursiva es nuestra).

El Espíritu Santo reproduce en nosotros los frutos de la vida de Cristo, incluyendo la paz. @Dios te dice hoy: «Si la presencia del Espíritu Santo es tu mayor necesidad, ¿qué te parece si empiezas el día pidiendo una generosa porción de su unción?».

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