Domingo 29 de Mayo de 2022 | Matutina para Menores | El hombre que desafió a un rey

El hombre que desafió a un rey

“Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Marcos 16:15).

Por todo el patio de la granja resonó el galope del caballo. Al rudo golpe de la puerta, John abrió y se encontró con un forastero agitado y nervioso.

–He venido a advertir a John Bunyan. Si sigue predicando sin autorización, ¡será arrestado!

El forastero tenía razón. Al poco rato, las autoridades vinieron y se llevaron a John, acusado de predicar sin permiso. Lo condenaron a seis años en la prisión de Bedford, Inglaterra. Su esposa y sus hijos lo visitaban cuando podían, pero John no se desesperó, y se mantenía siempre ocupado.

–No te preocupes por mí, querida –decía a su esposa–. Aquí en la prisión yo soy el pastor de los sesenta presos. Además, estoy escribiendo un libro de poesías para venderlo, a fin de que tú y los niños puedan vivir de esa ganancia.

Seis años, y seis libros después, John fue puesto en libertad. Cuando salió libre, ¿qué crees que dijo?

–Volveré a predicar. ¿Desobedecer a mi rey? Sí. ¿Desobedecer a mi Dios? ¡Jamás!

Una semana más tarde las autoridades del rey volvieron a llevarlo a la cárcel. En total, ¡John pasó doce años en la misma celda! Sufrió castigos, hambre, frío y falta de libertad por obedecer al Rey celestial.

Desde la prisión, John siguió escribiendo. ¡En toda su vida escribió 22 libros! Quizá conozcas su libro más famoso, titulado El progreso del peregrino. En un estilo y lenguaje sencillos se dedicó a narrar acerca de los progresos de Cristiano, y sus aventuras para llegar a la Patria celestial. John era un narrador nato. Su libro tocó los corazones de muchísimas personas en sus días, y de millones de cristianos alrededor del mundo hasta hoy. Luego de la Biblia, es el libro religioso más popular que se haya escrito. ¡Te animo a leerlo!

Cuando John Bunyan salió al fin de la cárcel, acudieron a él multitudes para oír predicar al hombre que no temía desobedecer a la autoridad humana, si sabía que estaba obedeciendo a su Dios. Y tú, ¿obedeces a tu Rey?

Cinthya

(Adaptación del relato “El hombre que desafió a un rey”, de Ricardo Barnes, El Amigo de los niños, año 27, primer trimestre de 1974, N° 4).

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