Un abogado ante el padre – 12 de febrero
Hijitos míos, estas cosas os escribo, para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.1 Juan 2:1.
Devocionales del libro Nuestra Elevada Vocación
Hijitos míos, estas cosas os escribo, para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.1 Juan 2:1.
Porque no tenemos un Pontífice que no se pueda compadecer de nuestras flaquezas; mas tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.Hebreos 4:15.
La misma sangre expiará la persona.Levítico 17:11.
Mas lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.Gálatas 6:14.
Y hallado en la condición como hombre, se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.Filipenses 2:8.
El cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos a los pecados, vivamos a la justicia: por la herida del cual habéis sido sanados.1 Pedro 2:24.
El cual se dió a sí mismo por nuestros pecados, para librarnos de este presente siglo malo, conforme a la voluntad de Dios y Padre nuestro.Gálatas 1:4.