Jueves 03 de Marzo de 2022 | Matutina para Menores | En lo poco y en lo mucho

En lo poco y en lo mucho

“El que es fiel en lo muy poco, es fiel también en lo mucho” (Lucas 16:10).

La inversión estaba hecha; y los amigos, felices. Por fin el doctor Wilfred Grenfell tendría en la fría zona de Canadá donde vivía un medio de transporte rápido que le permitiera llegar hasta los lugares más alejados. La lancha sería una bendición para llegar donde había personas enfermas que necesitaban ayuda. Apenas llegó la embarcación, y rugió con su motor nuevo, tuvo que partir. Era de noche y arreciaba una tormenta, pero el doctor decidió salir de todas formas. La lancha tenía una brújula, así que no había nada que temer: llegaría a su destino a ayudar a la enferma que lo solicitaba.

Sin embargo, después de navegar por muchas horas sin llegar a destino, y en medio de la tormenta, el doctor se dio cuenta de que estaba perdido. ¿Qué había salido mal? “La investigación demostró que la tragedia era el resultado de la irresponsabilidad de un obrero en Liverpool. Cuando aseguró la brújula en su lugar designado en la lancha, el hombre cometió el error de usar tornillos de acero en lugar de unos de bronce. Los tornillos de acero desviaron la aguja de la brújula conduciendo a Grenfell muy lejos de su destino”.1

¡Todo por un simple tornillo! Sin duda, esta historia nos enseña cuán cuidadosos debemos ser cuando estamos realizando alguna tarea o trabajo, porque un pequeño error puede traer terribles consecuencias. Si tan solo aprendiéramos a seguir el consejo bíblico que dice: “Así que, sea que coman o beban o cualquier otra cosa que hagan, háganlo todo para la gloria de Dios” (1 Cor. 10:31), nos evitaríamos lágrimas, retos y malos ratos. Se trata de vivir haciendo todo de la mejor forma posible, siendo responsables de nuestros actos.

El joven de esta historia jamás imaginó que, por su descuido en algo pequeño, alguien moriría y que una persona estaría perdido y con riesgo de muerte por la tormenta. Y así es normalmente. Algunas personas no miden las consecuencias de sus actos, y no son diligentes ni piensan en honrar a Dios con lo que hacen.

Sé responsable y cumple bien con los pequeños detalles porque eso puede traer consecuencias eternas para salvación. Dios ve las intenciones del corazón, tu deseo de agradarlo, y él te recompensará por tu fidelidad.

Nina

1 Citado por Bietz, R., Jesús, el Líder (Florida, EE. UU.: Asociación Publicadora Interamericana, 1988), pp. 26, 27.

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