Lunes 06 de Febrero de 2023 | Matutina para Jóvenes | Viejunos

Viejunos

Pero pida con fe, no dudando nada, porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. Santiago 1:6.

Hace veinte años la vida era muy distinta. Si queríamos consultar un dato, debíamos ir a las enciclopedias. Esas colecciones de muchos tomos que mostraban el conocimiento como algo inalterable. Hoy solo hay que entrar en Wikipedia y tenemos el saber humano a nuestro alcance sin movernos del sitio. Si queríamos llegar a un lugar consultábamos un callejero o un mapa. Hoy solo tenemos que poner la dirección en nuestro teléfono y dejarnos llevar por esa vocecita que nos orienta de tanto en tanto. Si querías viajar, ibas a una agencia de viajes y contratabas un paquete. Hoy compramos los vuelos por Internet y reservamos hoteles desde el sillón de casa. Si querías contactar con alguien, tenías que llamarlo por teléfono (hasta sabíamos los números de memoria). Hoy ni siquiera hay que teclear, el teléfono reconoce tu voz y llama por ti. Y es que la tecnología avanza a ritmos muy acelerados y cada vez es más difícil no convertirse en viejuno.

Pero hay cosas que no son desechables aunque esta sociedad lo pretenda así. Aunque nos proponga como muy actuales los matrimonios alternativos, continúan siendo más estables las familias que siguen el modelo bíblico. Aunque nos proponga que cada uno debe ir a lo suyo, todavía es más gratificante ir a lo de los demás. Aunque nos proponga que la fe es cosa de abueletes, sigue siendo el mejor instrumento para vivir lo realmente relevante, lo trascendente. Aunque las virtudes se consideren pasadas de moda, aún es necesaria la inocencia, la pureza, la responsabilidad, el compromiso y el respeto.

Mucha gente prefiere vivir de “buena onda” que “ondear la fe”. La variación constante ha llevado a la superficie de lo superficial, apenas una onda sobre el agua. Una breve onda de la que no queda registro ni memoria. Y, por eso, los de “buena onda” tienden a ser camaleónicos por su anhelo de gustar. Si ahora gustar es hacer algo, se hace algo; si luego gustar es otra cosa, se hace otra cosa.

Que nuestra fe ondee implica, hoy, que podamos ser tildados de ideas viejunas. Pero es que los asuntos espirituales no son tecnología, no cambian. Nuestra naturaleza no ha cambiado y seguimos necesitando consejos, advertencias, orientación. Necesitamos arrodillarnos y pedir claridad, constancia y fe. Lo necesitamos de verdad.

Hay un mensaje especial para ti:  Matutina para Jóvenes, Domingo 25 de Abril de 2021
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