Matutina para Mujeres | Jueves 27 de Febrero de 2025 | ¿De qué color es el oso polar?

Matutina para Mujeres | Jueves 27 de Febrero de 2025 | ¿De qué color es el oso polar?

¿De qué color es el oso polar? R: (____________)

“Cuando Moisés descendió del monte Sinaí con las dos tablas de piedra grabadas con las condiciones del pacto, no se daba cuenta de que su rostro resplandecía porque había hablado con el Señor” (Éxodo 34:29).

Con el fin de hacer conciencia sobre el peligro que corre este ejemplar de extinguirse, se ha promulgado esta fecha como “El día internacional del oso polar”. Sheba y su hijo Inuka, de 13 años, son dos ejemplares que, mientras vivían en el zoológico de Singapur, en el año 2004, repentinamente comenzaron a verse de color verde. Tras los estudios, se descubrió que aquello se debía al crecimiento de algas en su piel.16 En realidad, fueron todo un espectáculo para los visitantes.

¿Ya respondiste la pregunta que te hice en el título de esta mañana? Si has contestado blanco, es incorrecto. Y no te sientas mal, yo misma pensaba en esa respuesta. Contrario a lo que habíamos creído, el oso polar tiene una piel negra debajo de su espeso pelaje transparente. ¿Pero por que lo vemos blanco? Ese hermoso color es el resultado del reflejo de la luz del sol que queda atrapada entre su pelaje hueco y transparente. Las burbujas de aire contenidas entre esos huecos dan la impresión óptica de un color blanco. Entonces concluimos que no es blanco por sí mismo, sino como un resultado.

Cuando Moisés volvió de estar en la presencia de Dios, después de cuarenta días, la piel de su rostro literalmente brillaba, pero no con brillo propio, sino como resultado de haber estado con Dios. Queda claro que quien pasa tiempo con Jesús, reflejará al mundo el color más puro que irradia de los rayos esplendorosos del Sol de Justicia.

Nuestra vida, por sí sola, es negra como la piel del oso polar y carente de sentido como su pelaje incoloro. Sin embargo, el color que reflejamos es el resultado de las cosas que dejamos entrar en nuestra vida. Un ejemplo de ello es Sheba e Inuka, que reflejaron el color de las algas verdes adheridas a su piel. Ahora que sabes de qué color es el oso polar, pregúntate: ¿De qué color soy? Detén aquí tu lectura y medita en las cosas a las que has dedicado más tiempo últimamente.

Querida amiga, la buena noticia es que Cristo puede hacer que nuestras más negras actitudes, pensamientos o sentimientos, sean transformados mediante el brillo de la propia gloria de Dios. Solo tienes que decidir exponerte a sus preciosos rayos de justicia.

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