Remedio para la enfermedad del pecado – 2 de marzo
Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente. Desde la planta del pie basta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite.Isaías 1:5, 6.

