Sábado 12 de Marzo de 2022 | Matutina para Menores | Federico

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Federico

“Pero Daniel mismo era superior a estos sátrapas y gobernadores, porque había en él un espíritu superior; y el rey pensó en ponerlo sobre todo el reino” (Daniel 6:3).

¿Se nace responsable o es un valor que podemos desarrollar?

La historia de Daniel es una de mis favoritas. Joven, desterrado, preso y, sin embargo, siguió haciendo lo que era correcto, especialmente a los ojos de Dios. Todos se daban cuenta de ello, ¡hasta el mismo rey! No creo que haya sido fácil hacerlo, ¿y tú?

Federico era un niño que desde pequeño mostró una inclinación natural al estudio y la responsabilidad. Cumplía con las tareas asignadas y presentaba sus trabajos a tiempo y prolijos. Siempre escoltaba la bandera, por ser un excelente alumno. No es que fuese superinteligente; era responsable y esforzado, lo cual muchas veces es mejor que lo primero. En su casa era igual de diligente y cumplidor.

Por todo eso, muchos compañeros le tenían celos. A diferencia de Federico, eran descuidados y malos estudiantes; solo querían bromear y perder el tiempo. Un día la maestra notó que Federico prefería quedarse en el aula leyendo un libro en lugar de salir a jugar, y comprendió enseguida que sus compañeros no lo incluían, aunque él era amigable y servicial.

En ese país solían rendirse exámenes anuales, evaluados por región. Las profesoras incluso intercambiaban colegios para no ayudar a sus propios alumnos en los exámenes, y que el resultado fuese muy objetivo y real. Cuando se anunciaron estas fechas, todos comenzaron a inquietarse, pues eran muy conscientes de que no sabían lo suficiente, especialmente en las áreas fundamentales: Matemáticas y Lengua. Hablaron entre todos de la posibilidad de prepararse con profesores particulares. ¡Estaban tan atrasados! Pero se les ocurrió una mejor idea.

¿Quién mejor que alguien de su edad para ayudarlos? Alguien que les explicara todo lo que tenían que saber y rápidamente, pues las fechas se aproximaban. Cuando pidieron la ayuda de Federico no sabían cómo reaccionaría.

¿Qué imaginan que hizo Federico? Sí, los ayudó. Porque además de responsable era tierno y amigable. Desde aquel día todos fueron buenos amigos, y aprendieron que la responsabilidad es un don maravilloso. ¿Serás tú un Daniel moderno?

Mirta

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