Domingo 16 de Enero de 2022 | Matutina para Jóvenes | El nombre más poderoso

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El nombre más poderoso

«Por tu nombre, Señor, ¡hazme vivir! Porque eres justo, ¡sácame de la angustia!». Salmo 143: 11

Continuemos el relato que iniciamos ayer. Cuando entramos a la casa, vimos a la joven poseída, gritando nuestros nombres para atemorizarnos. Nos decía que ese cuerpo era suyo y que nada ni nadie se lo arrebataría. Como había mucha gente reunida y cada quien decía algo diferente decidimos marcharnos, pero la madre de la joven se abrió paso entre la multitud y Ilorando, nos suplicó que no la abandonáramos. Entonces mi compañero hizo salir a todos los presentes, quedando solo nosotros y la familia.

No podíamos creer lo que veían nuestros ojos: la jovencita se movía por el suelo como una serpiente, vomitaba y su voz era grave y chillona. La levantamos del piso y yo oré mientras el pastor que me acompañaba leía porciones de la Biblia. Por momentos pensamos que el enemigo acabaría con la vida de aquella muchacha ahí mismo frente a todos. Tratamos de controlar los movimientos de sus manos y sus pies, pero entonces empezó a golpear la pared con la cabeza rápida e ininterrumpidamente. Entonces le rogamos a la joven que invocara el nombre de Jesús, que solo él podía librarla.

Aquella joven intentó pronunciar el nombre de Jesús una y otra vez, pero la voz del demonio la acallaba con insultos y blasfemias. Finalmente, después de un largo tiempo de lucha lo logró: «Jesús, libérame», dijo con voz débil. Luego lo repitió con voz más fuerte y lo continuó haciendo hasta que quedó libre. Aquel mismo día, la abuela y la madre de la dama entregaron un altar espiritista que tenían en su casa, pues habían comprendido la gravedad de su error al buscar respuestas en el lugar equivocado. Pero más que todo, habían comprendido que hay poder en el nombre de Jesús. @Dios dice a través de Elena G. de White que: «Satanás, con toda la hueste del mal. no puede destruir al más débil de los santos de Dios» (Profetas y reyes, p. 341).

No sé qué desafíos enfrentarás hoy. De lo que sí estoy seguro es de que hay poder en el nombre de Jesús para defenderte de los ataques del enemigo y para guiar todos tus pasos en este día y siempre. ¿Te gustaría invocar su nombre al iniciar tu jornada?

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