Lunes 16 de Mayo de 2022 | Matutina para Menores | Un barandal de protección

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Un barandal de protección

“El que cumple el mandamiento protege su vida; el que desprecia la enseñanza del Señor, muere” (Proverbios 19:16, DHH).

¿Has sentido alguna vez que las reglas que hay en tu hogar te quitan libertad? Y ni hablar si ves que tus amigos no se rigen por esas reglas. ¿No sientes que explotas?

Hace un tiempo me mandaron una imagen muy interesante al respecto. En ella se ven dos jóvenes parados detrás de una cerca. Uno de ellos está muy enojado y dice: “¡Odio estar restringido por esta cerca!”, y entonces la salta. El otro muchacho le dice: “¡Espera! ¡No es una cerca! ¡Es un barandal de protección!” Y luego se ve al joven que saltó cayendo por un precipicio.

¿Sabes? Desde que este mundo entró en pecado, el tema de las reglas, la obediencia y la verdadera libertad ha estado en juego. Dios te dice: “Obedece y serás verdaderamente libre”. Satanás te dice: “Haz lo que quieras, sin reglas, sin restricciones y serás verdaderamente libre”. ¿Qué piensas al respecto? ¿Quién tiene la razón?

Es muy común sentirse restringido por las reglas. Pero pocas veces pensamos qué hay detrás de ellas. Un niñito pequeño puede pensar que su mamá es mala cuando le dice que no debe meter el tornillo en el enchufe. Si pudiera hablar le diría: “¡Me estás quitando la libertad de hacer lo que quiero!”, sin saber que en realidad su mamá le está protegiendo la vida.

Y así muchos van por la vida, quejándose por tener que obedecer. ¿Por qué no puedo comer lo que quiera? ¿Por qué no puedo mirar lo que quiera? ¿Por qué no puedo ir a ciertos lugares? Lo mismo se aplica a los mandamientos de Dios: ¿Por qué no puedo adorar a quien yo quiera? ¿Por qué no debo mentir? ¿Por qué obedecer a mis padres? ¿Por qué, por qué…?

Y la respuesta a toda esta cuestión está en el versículo de hoy. Vuelve a leerlo. ¡Dios te ama! ¡Tus padres te aman! Y lo que más quieren es proteger tu vida evitándote el mal, evitando que caigas por el precipicio de una vida sin sentido. Por eso, las reglas no son una “restricción”, sino una “bendición” para el que las obedece.

No te dejes engañar con la falsa idea de que obedecer a Dios o a tus padres te quitará libertad. Recuerda, las reglas son un barandal que protegerá tu vida y te harán verdaderamente feliz. Te aseguro, ¡vale la pena obedecerlas!

Gabriela

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