Martes 17 de Mayo de 2022 | Matutina para Jóvenes | ¿Necesidad o deseo?

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¿Necesidad o deseo?

«Sabrás que hay paz en tu tienda: visitarás tu morada y nada te faltará». Job 5: 24, RV95

El diccionario define la palabra «deseo» como «movimiento intenso de la voluntad hacia la consecución de alguna cosa». Todos los seres humanos experimentamos deseos de diferentes clases: físicos, emocionales, espirituales, sociales y muchos más. Desear no es malo, los deseos son legítimos y solo se convierten en problemas cuando los transformamos en necesidades.

Abraham Maslow identificó las necesidades básicas para un ser humano: Comida, bebida y un techo para protegerse de las inclemencias atmosféricas. Pero la mayor parte de los problemas surgen de deseos insatisfechos productos de necesidades imaginarias llevadas al nivel de exigencias al punto de crear desequilibrios emocionales. Los seres humanos somos expertos en inventarnos necesidades y, por eso, vivimos sumidos en la inseguridad, en la ansiedad, la depresión y en la insatisfacción. Algo similar le ocurrió a una persona que conocí:

Nació en un hogar adventista y fue criada en estricta adhesión a los principios de la Palabra de Dios. Cuando se hizo mujer comenzó a fantasear sobre lo que deseaba tener: lindos vestidos y suficiente como para llenar todos los armarios posibles, muchos zapatos, glúteos más prominentes, una moto y, ¿por qué no?, un automóvil, una casa llena de lujos, viajar a los lugares más hermosos del planeta. De tanto desear todo esto, se obsesionó y, cuando conoció a un hombre rico y poderoso de la ciudad, le entregó su inocencia y comenzó a vivir un romance clandestino de muchos años, pues aquel hombre era casado.

Con el tiempo, conoció a un joven de la iglesia del que se enamoró y contrajo matrimonio con él. Trató de olvidar su pasado, pero sus necesidades imaginarias la acechaban cual fantasma y pronto volvió con su antigua aventura, ya que él podía satisfacer sus «necesidades»: cirugías estéticas, un carro lujoso, viajes y todo lo que ella creía que necesitaba y debían tener en casa. Pero nada hay oculto debajo del sol. Finalmente fue descubierta, todo se terminó y el resultado final fue una descomunal vergüenza ante la iglesia, familiares, el esposo y la sociedad.

Creo que cada persona debe procurar la superación personal, pero a la vez creo que tenemos que aprender a organizar nuestra vida por orden de prioridad. Dios ha prometido en su Palabra suplir lo básico para nosotros, como dice el texto de hoy.

Por eso, el mensaje de @Dios para ti hoy es: «A veces menos es más; aprende a vivir solo con lo necesario y te ahorrarás muchos dolores de cabeza a la vez que disfrutarás más de las bendiciones que recibas de mí».

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