Miércoles 11 de Enero de 2023 | Matutina para Menores | Los hijos de Dios y los hijos de los hombres

Los hijos de Dios y los hijos de los hombres

“Cuando los hombres comenzaron a poblar la tierra y tuvieron hijas, los hijos de Dios vieron que estas mujeres eran hermosas. Entonces escogieron entre todas ellas, y se casaron con las que quisieron” (Génesis 6:1, 2).

Hace unos días descubrimos que existían dos pueblos: los setitas y los cainitas. Sin embargo, hoy nos damos cuenta de que ya no son dos, sino solo uno. ¿Cuál crees que fue el pueblo que prevaleció? Fueron los hijos de Caín los que dominaron y absorbieron a los hijos de Set hasta que casi desapareció de la Tierra el amor, la bondad, la reverencia y la adoración a Dios. Lo que predominaba era la maldad y la violencia.

¿Por qué el mundo llegó a esa terrible situación? Lo que sucedió fue que los hijos de Set se empezaron a juntar, después a encariñar y finalmente a casarse con las jóvenes que eran descendientes de Caín, y viceversa. Esas nuevas familias que se establecieron siguieron las costumbres de Caín y su familia, y se apartaron de las creencias de Set.

Ese triste momento de la historia de la humanidad tuvo consecuencias terribles, pues llevó al Diluvio y a la destrucción de casi toda la humanidad. El versículo de hoy nos enseña que Satanás sigue usando la misma estrategia hoy: quiere que no seamos firmes en nuestra fe en Dios. Cuando todos nuestros amigos maldicen, pelean, comen lo que Dios desaprueba, automáticamente estamos en un terreno donde somos vulnerables y quizá, sin que tú mismo lo notes, termines pensando y actuando como ellos.

Satanás quiere destruir a la iglesia y la fe de las personas. Para lograrlo, intenta que los hijos de Dios practiquen las costumbres del mundo, que aplaudan lo que no es importante, que admiren a los héroes del mundo y que, finalmente, establezcan familias con parejas que no creen en Dios.

En Génesis hubo una familia diferente, y gracias a ella hoy estamos aquí. Tú puedes también marcar la diferencia y distinguirte por darle el mejor y el primer lugar a Dios.

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