Sábado 28 de Mayo de 2022 | Matutina para Menores | El perrito que reprobó

Escuchar

El perrito que reprobó

“Recita siempre el libro de la ley y medita en él de día y de noche; cumple con cuidado todo lo que en él está escrito. Así prosperarás y tendrás éxito” (Josué 1:8, NVI).

Un día fuimos a visitar a una familia amiga y ellos estaban muy tristes. Les preguntamos qué había sucedido y nos contaron que habían puesto ese año a su perrito en una escuela de perros. Pronto sería la graduación, pero tristemente su perrito no podría estar en la ceremonia ya que había reprobado el año. No había aprendido a obedecer. ¡No seguía las indicaciones de su instructor! Toda la familia estaba apenada.

Aunque esta historia te parezca graciosa, es real y me enseñó varias cosas que quiero compartir contigo. Primero, obedecer trae gozo. En otras palabras, el obedecer nos evita lágrimas y problemas. Al leer algunas historias de la Biblia, podemos ver que los que desobedecieron, tuvieron consecuencias negativas, que les trajeron tristeza, arrepentimiento y sufrimiento. Esta cita dice algo muy real: “Los niños a los que se les permite que hagan lo que quieren no son felices” (CN 201).

Segundo, como en la historia del perrito, no solo sufre el que desobedece, sino los que aman al desobediente. Dios mismo sufre cuando no seguimos sus instrucciones, ya que él nos las da para nuestro propio bien.

Tercero, se pierde la celebración. En muchos casos las celebraciones son pequeñas, como esta graduación del perrito, o un premio, un helado, una salida a pasear. Sin embargo, una celebración que no te puedes perder por ser desobediente es la que te espera en el cielo: la corona, la túnica blanca, la gran cena, el encontrarte con Jesús y poder verlo, postrarte a sus pies, hacerle preguntas, conversar con él.

Recibir una mansión junto a tu familia, encontrarte con amigos, familiares y con tantos personajes bíblicos que fueron obedientes y amaron a Dios en la Tierra. ¡Hay demasiado que celebrar en el cielo!

Si miras a tu alrededor verás que los niños obedientes siempre son más felices y tienen hogares más felices. Si hasta aquí no has sido muy obediente, decide hoy mejorar, ya que el más beneficiado si aprendes a obedecer prontamente ¡serás tú! Ya verás cómo la bendición y la recompensa de Dios vendrán sobre tu vida. En tu hogar habrá más armonía, y sentirás satisfacción y paz en tu corazón.

Nina

Comparte este devocional
Deja tu comentario