Martes 07 de Junio de 2022 | Matutina para Adolescentes | Puerto pirata destruido por un terremoto

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Port Royal antes de la tragedia

Puerto pirata destruido por un terremoto

“Jehová conoce el camino de los justos, mas la sendade los malos perecerá.” (Salmo 1:6, RVR 95).

Jamaica, una isla ubicada al sur de Cuba, es uno de los mejores países turísticos del Caribe, y su rica cultura contribuye a su atractivo. Sin embargo, también tiene una historia muy intrigante. En sus costas paradisíacas, de­sem­bar­ca­ron conquistadores europeos; en sus exóticos puertos, se escondieron peligrosos piratas; y durante cientos de años, la iglesia cristiana luchó contra las oscuras fuerzas de la superstición y el espiritismo.

Una ciudad jamaiquina en particular se convirtió en un refugio para la piratería, el contrabando y la brujería vudú: Port Royal, ubicada en una lengua de arena que se extiende frente a la actual Kingston (capital del país), sobre la costa sur de la isla. En el siglo XVII, fue descrita como la ciudad más perversa y pecaminosa del mundo. Y cuando un gran terremoto la devastó, mucha gente, como es lógico, sintió que el sismo era un juicio directo de Dios.

Los terremotos son comunes en la isla pero, normalmente, son solo pequeños temblores. Sin embargo, el 7 de junio de 1692, tres potentes terremotos sacudieron Jamaica y, poco después, se produjo un gran tsunami. Como resultado, gran parte de Port Royal quedó sumergida bajo doce metros de agua.

¡Las aguas subieron tanto que un barco que estaba en el puerto terminó sobre el techo de un edificio! Como el terreno estaba formado por más arena que roca, los terremotos hicieron que el suelo se hundiera y las casas terminaran enterradas. Al final, todas las construcciones de la ciudad fueron destruidas, incluidos dos fuertes. Miles de personas murieron durante los terremotos, el tsunami y los deslizamientos de tierra que continuaron después. Una de las imágenes más espantosas fue la de los cadáveres del cementerio flotando en el puerto junto a las víctimas recientes del desastre. Luego, comenzaron los saqueos generalizados, y miles de personas más murieron en las semanas siguientes debido a enfermedades y lesiones.

Uno se pregunta: ¿fue el terremoto realmente un juicio de Dios? Solo él puede responder con seguridad, pero una cosa es cierta: en Port Royal vivían cientos de piratas traicioneros, hombres rudos que habían robado y matado por todo el Caribe. Estaba lleno de las formas más oscuras de espiritismo conocidas por el hombre.

Al igual que las ciudades bíblicas de Sodoma y de Gomorra, Port Royal no era un lugar donde a los ángeles les gustara estar. Aun así Dios, en su misericordia, preservó las vidas de muchos; y hoy Jamaica tiene una de las poblaciones cristianas más fuertes del mundo.

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